Ejes Temáticos

En las instituciones financieras, han comprendido que la forma de generar un impacto social positivo y mejorar la experiencia del usuario, al mismo tiempo que obtener buenos resultados económicos, es a través de alianzas e integraciones reales, con competidores o actores de otros sectores de la economía, que las ayuden a potenciar su oferta de valor o complementar sus modelos de negocios solidarios. Si queremos un sector cooperativo y solidario fortalecido, las decisiones de integración o de alianzas deben orientarse en este sentido, deben buscarse sinergias que permitan renovar ese “enfoque teórico de integración cooperativa” que impide un verdadero desarrollo cooperativo.
Los nuevas formas de hacer negocios, con alta dependencia a ecosistemas digitales que facilitan la conectividad, el manejo y análisis de datos, terminan por incidir en los procesos operativos, que es donde precisamente están los riesgos de las instituciones financieras. Es entonces cuando estamos ante nuevos desafíos, que también representan oportunidades para mejorar la gestión de riesgos, a través del fortalecimiento de la cultura gerencial, la preparación interna y el reforzamiento de la metodología, lo cual conducirá hacia una nueva gestión de riesgos operativos…: la 4.0.
En momentos en los cuales el cambio climático está acentuando sus efectos sobre la seguridad y calidad de vida de las personas, no se concibe una institución financiera que dentro de su estrategia de negocios, no considere la incidencia que sus operaciones de financiamiento e inversiones tengan sobre la naturaleza y la comunidad. Gobiernos, entidades multilaterales, reguladores, organismos financieros e incluso, las mismas personas, demandan de las entidades financieras, mayor conciencia e involucramiento en temas de protección ambiental y social, a través del aprovechamiento de las oportunidades existentes de operaciones responsables que promuevan su cuidado y protección.
La disrupción digital llevó a las instituciones financieras a comprender que la forma de crear valor a través de sus modelos de negocios había cambiado para siempre…; este cambio cultural, dio entonces paso a una transformación digital que, aprovechando las nuevas tecnologías y emprendimientos, buscaba la eficiencia operativa y mejorar la experiencia del usuario al momento que interactuaba con su entidad financiera. Pero, estos emprendimientos innovadores tienen una mayor trascendencia, al momento en que empiezan a facilitar la inclusión financiera de aquellas personas con limitado acceso a servicios financieros tradicionales, lo cual está incidiendo en mejorar su calidad de vida y las de sus familias.
Si hay algo en común para gran parte de las distintas generaciones, es que la tecnología ha introducido cambios importantes en sus estilos de vida. De alguna forma u otra, y en diferentes magnitudes, todos usamos y seguiremos usando la tecnología como herramienta de cambio y mejora en los diferentes escenarios en que nos desenvolvamos.

En este contexto, el gran reto para las entidades de la economía solidaria de Latinoamérica es, sin duda, la satisfacción de las necesidades financieras de sus asociados y lograr una mayor inclusión financiera, a partir de la oferta de productos y servicios financieros innovadores y digitalizados. Para lograrlo, es necesario que los emprendimientos innovadores en las entidades de la economía solidaria, se enfoquen por lograr un desarrollo económico y social positivo de su membresía.